Cañaveras: “ Hay que seguir dando siempre lo mejor de uno mismo sin perder la sonrisa”

El pasado mes de Diciembre se disputó en Zamora, el II Memorial Juan de Mena: Torneo Internacional U16 Femenino. El evento, que tuvo lugar en el Pabellón Ángel Nieto, coincidió con las Jornadas de Tecnificación Femenina, aprovechando el campeonato para reforzar la figura de la mujer en el arbitraje. Entre las asistentes estuvo nuestra compañera de la Federación Madrileña Encarna Hernández CAÑAVERAS . Hemos hablado con ella y esto es lo que nos ha contado.

“Zamora acogió el VII Clínic de árbitras aprovechando la celebración del II Memorial Juan de Mena: Torneo Internacional U16 Femenino. A él acudimos  14 compañeras de las cuales yo era de las que nunca había tenido ninguna experiencia con la Federación Española. Al ser mi primera vez en este tipo de convocatorias, tuve durante todo el torneo, una sensación de motivación especial, y muchísimas ganas de aprender y disfrutar de esta oportunidad que me estaban ofreciendo.

La dinámica que me propuse durante el torneo fue disfrutar de los partidos y de mis compañeras, y así lo hice. Los encuentros se disputaron durante la tarde del jueves y el viernes, y la mañana del Sábado. Una vez acabados los partidos, nos íbamos a descansar al hotel hasta que por la noche comenzaba el turno del análisis del partido; momento en el que los técnicos nos indicaban las cosas que debíamos mejorar, cómo aprender a leer el partido, y cómo mejorar nuestro arbitraje.

Durante la mañana del viernes, los técnicos impartieron unas charlas sobre el Coaching y su importancia en el arbitraje, en las que realizamos distintos trabajos por equipos con el principal objetivo de desarrollar los valores que un árbitro debe de tener presentes para realizar un buen trabajo. Aprendimos e identificamos qué tipo de objetivos nos debemos fijar y cómo podemos llegar a conseguirlos.  Cada opinión, comentario y valoración de los técnicos, así como de mis compañeras (junto con el trabajo personal de auto crítica) es esencial para ir dando pasos hacia esos objetivos. Debemos, por tanto, valorar los errores cometidos, preguntarnos el por qué del fallo, y siempre, trabajar para corregir y mejorar nuestro arbitraje.

Muchas gracias por la oportunidad presentada. Esta experiencia vivida me deja con mucha motivación, ilusión y ganas por seguir mejorando; pero sobre todo, seguir dando siempre lo mejor de uno mismo sin perder la sonrisa”.