El pasado mes de mayo se celebraron las finales masculinas y femeninas de la Copa Colegial de 2018. Como en años anteriores, esta competición ha sido todo un éxito, y eso ha sido también, en parte, gracias a nuestros compañeros de los Juegos Deportivos Municipales que han formado parte de este torneo durante toda la competición. Hemos hablado con algunos de los árbitros y auxiliares que fueron designados para las finales de este año. Esto es lo que nos han contado. Gracias por compartir vuestra experiencia con nosotros…

Manuel Nogales Díaz – NOGALES

“Todo empezó cuando el jueves por la tarde nos mandó Darío la designación de la final, y como siempre nos preguntó si podíamos asistir. Obviamente  rápidamente le dije que sí, pues después de estar  siete años colaborando en este Torneo, sería mi primera designación para una final masculina. Cuando me designa finales de las competiciones en la que es el coordinador, siempre se lo agradezco mucho, ya que eso supone una confianza en mí y un reconocimiento al trabajo que realizo durante toda la temporada. No obstante, aprovecho esta ocasión para agradecerle públicamente  todo el esfuerzo que hace cada día para que todas las competiciones que coordina (Freebasket, Municipales, Copa…) salgan de la mejor manera posible; y por supuesto el trato que tienes con nosotros que siempre es impecable.

Volviendo al Torneo, para mi la Copa Colegial es un evento distinto al resto de competiciones, ya que el ambiente en la grada de la Copa es excepcional, y eso es algo que me encanta. Da igual el partido que sea, o como vaya el resultado, las aficiones siempre animan sin parar a los jugadores/as que realmente son los protagonistas de esta competición.  Creo que ellos/as están muy orgullosos de representar a sus distintos colegios en esta competición…

Desde que los cuatro componentes del equipo arbitral entramos al Pabellón, ya se notaba ese ambiente especial con la música y las gradas animando. Una vez en el campo el speaker (que es el mismo que está en el Wizink Center con el Real Madrid), nos pidió nuestros nombres para presentarnos a los cuatro (árbitros y oficiales de mesa), y así lo hizo.

El salto de honor  lo realizó Joe Arlauckas (lo que fue muy llamativo para mí,), así que se me ocurrió la idea de que realizara también el saque de verdad. Eso tenía el inconveniente de que una vez que se iniciara el juego tendría que salir del campo muy rápido para que no lo arrollaran, pero se lo propuse a los organizadores y a los dos equipos, y todos dijeron que sí.  Fue entonces cuando Joe Arlauckas hizo el salto inicial, y se movió posteriormente como todo un experto, saliendo del campo con una rapidez que ni cuando jugaba… (risas)

Tanto Claudia (mi compañera en pista) como yo estuvimos muy concentrados desde el primer instante del encuentro, y hasta el final; ya que aunque Brains parecía que se iba en el primer periodo, Arturo Soria reaccionó en el segundo. Cuando parecía que éste se acercaban en el marcador, Brains se volvió a distanciar en el tanteo,  y así estuvieron durante todo el partido. Creo que todos realizamos un muy buen partido con un magnífico trabajo en equipo, y eso se transmitió también a los dos equipos que tuvieron un magnífico comportamiento tanto jugadores  como entrenadores. Quiero aprovechar para dar las gracias a los organizadores de la competición, para que sigan adelante con este espíritu de educación y deportividad a través de este deporte que nos apasiona: BA LON CES TO”.

CLAUDIA

“Poder participar en la  Copa Colegial ha sido muy gratificante, y hacerlo en la final todo un privilegio, una especial recompensa para todo un año de trabajo. Todos sabemos que la Copa ABC es una competición muy especial, tanto para los jugadores y entrenadores que viven cada viernes con gran emoción sus partidos, como para nosotros, los árbitros que nos sentimos especialmente valorados y respetados. Es de las mejores competiciones que tenemos en Madrid, por los valores tan importantes que se transmiten en ella, como la educación, formación, espíritu de superación y compañerismo. Resaltar, además, el ambientazo que se vive en cada partido, con las gradas hasta arriba de personas que vienen a apoyar a sus equipos y a vivir toda una jornada festiva; porque el ambiente invita a la celebración y sana fiesta, con la participación de grandes estrellas del deporte que aporta un plus de prestigio.

En definitiva, ha sido una experiencia muy positiva y todo un honor vivir en primera persona esta gran fiesta, como es la final de la Copa y espero poder seguir disfrutando de ella durante muchos años más”.

Raquel – HEIDI

“Cuando te designan para una final siempre sabes que va a ser un partido especial. Además, siendo de la Copa Colegial, sabes que el ambiente va a ser diferente. Efectivamente nada más llegar se respira revuelo, griterío de la afición y los equipos ya calentando. Después de las presentaciones a cargo del speaker habitual del Real Madrid, incluyendo las de árbitros y anotadores, los capitanes se dirigen a la afición para agradecer el apoyo y desear un buen partido al rival, detalles bonitos de la copa. Tras el salto inicial a cargo de Arlaukas comenzó el partido. Desde el principio Brains dominó en el marcador, pero no por ello el partido dejó de ser interesante, además amenizado con los comentarios expertos del speaker del Fuenla. Sin perder la concentración, pero sin la tensión de un partido ajustado; pudimos disfrutar del encuentro. Los concursos de los descansos entre la afición también pusieron el sello característico de copa colegial, aunque se echaron de menos los bailes de las animadores y las mascotas que suele haber en otros partidos de esta competición. En definitiva: una experiencia muy bonita”.

Roberto – CALERO

“Me siento un privilegiado de esta competición por haber podido arbitrar en todas y cada una de sus ediciones. Podría hablaros del ambiente, del público, de la motivación de los equipos y del espectáculo que todos vivimos en el Colegio Estudio en la Final femenina de la Copa ABC 2018. Un equipo que en teoría era superior, al que le costó lo suyo ganar a unas guerreras que lo dieron todo hasta el final.  Esa es la Copa ABC: espectáculo de baloncesto colegial difícil de repetir en este pequeño mundo.

Pero como árbitro me quedo con la previa al partido. Todos y cada uno de los que allí estábamos, nerviosos, por la puesta en escena de nuestro trabajo. Daba igual quien fueras, ayudábamos con los cables, banquillos o con el agua. Decenas de peques corriendo para colocar las cosas, pues pronto ellos serían protagonistas, siempre con una sonrisa. La misma que teníamos todos, de nervios.  Un simple balón al aire y a disfrutar de algo que para todos es único. Aunque repitas algunos años, siempre es distinto. Siempre es Copa ABC”.

María – CEBRIAN

“Cada final, es como la primera, incluso me atrevería a decir, que con más intensidad. Es un premio de los grandes. Supongo que como los jugadores cuando llegan a ella. Desde este lado, el de árbitro, se piensa en disfrutar, aquí no se gana o se pierde. Se piensa en ser lo más justa posible, en llegar a ver cada cosa para evitar frustraciones de los jugadores. Se piensa en empatizar, en comprender que se juegan mucho y lo viven más. No es un partido cualquiera. Es su final y para muchos de ellos, la última que vivirán así. Y yo siento verdadera emoción cuando llego a la pista y veo tanta adrenalina. Pedro, el mejor speaker que se puede tener para esta fiesta, enciende el espectáculo. La piel se me eriza cuando veo todo el ambiente que se genera en torno a la Copa; cánticos, gradas llenas, exaltación y ganas de formar parte de algo con lo que es fácil identificarse cuando se vive el deporte de una manera tan íntima. Las aficiones motivadísimas. Se respira mucho respeto entre todos y para con nosotros (los árbitros en particular). Cada temporada hay algo nuevo, algo diferente. Pero mis ganas, las mismas de siempre o más, son incuestionables, eso no cambia. Sigo sumando años y sin embargo, los jugadores que salen a la pista con esa efervescencia, siguen teniendo la misma edad de cuando arbitré la primera final, hace ya diez años. Eso permanece, se sienten grandes, importantes, poderosos. Y es muy bonito ver a esas chicas y chicos, con tantas ganas de comerse el mundo y de ser unos héroes escribiendo la historia para su colegio.

No cambio arbitrar una final por nada. En mi caso, esa emoción, esa manera de sentir, no se entiende en gran medida, si no voy acompañada de mi pareja de baile Roberto Calero. Él hace que un partido y una final, sea eso, un baile cómplice, con una sintonía abrumadora. Y unas compañeras, en la mesa de anotadores, que se encargan de poner la música para nuestra fiesta particular.

Es una suerte de las buenas y un privilegio, ser partícipe de la Copa Colegial y poder sentir el respeto de esa gente que desde hace ya tanto, nos vimos por primera vez”.