Víctor lleva casi tres lustros recorriéndose la Comunidad, y es que desde Alcorcón primero, y luego desde Alcalá, son muchas las pistas que ha visitado, y pocos los compañeros que quedan por coincidir con él. Tranquilo y agradable en el trato, las risas con él se dan por hechas sea cual sea el partido.

¿Cuántos años llevas arbitrando?

Empecé a arbitrar en la temporada 2004-2005 (octubre), por lo que hace ya 14 años.

Víctor en un partido de Nacional esta temporada, empezando a utilizar el acta digital.

¿Qué te llevó a hacerte árbitro?

Por aquél entonces jugaba en el C.B. Alcorcón, en la categoría Junior, y vi información en el polideportivo acerca de un curso en la delegación de Alcorcón (donde he vivido hasta hace unos 2 años). El motivo principal era estar más ligado al deporte que practicaba y también poder sacar algo de dinero para pagarme el carné de conducir.

Víctor en Virgen de Atocha junto a su mujer, su suegro y su cuñado.

¿Qué es lo más duro de este hobby?

Para mí lo más difícil es que en muchas ocasiones los árbitros somos criticados duramente por las decisiones que tomamos, independientemente de que acertemos o no. Se escucha en ocasiones eso de que se pierde por culpa del árbitro y se gana a pesar del árbitro. En general no se toma al árbitro como a un deportista más, que puede cometer errores y que trabaja para minimizarlos.

Víctor junto a compañeros de la Delegación de Alcorcón en una cena de despedida a Sergio Ramos, que se iba a Canadá.

¿Qué es lo mejor de arbitrar?

Sin duda las personas a las que conoces. He hecho muchos y muy buenos amigos en este mundo. Además de esto, que es lo típico, también destaco la sensación que se tiene cuando tras una buena actuación, todo el mundo se va contento del partido, independientemente de quién haya ganado o perdido.

Después de tantos años, ¿cómo te tomas el arbitraje ahora?

Para mi sigue siendo un hobby, sigue ilusionándome,  y disfruto tanto o más que el primer día. Todos los años a mitad del verano ya empiezo a echar de menos el no tener partidos los fines de semana, además de la responsabilidad que conlleva el arbitrar, es decir el tener que prepararte tanto física como mentalmente y el continuo aprendizaje.

Víctor y Manu antes de un partido

¿Algún partido que recuerdes con especial cariño?

Sin duda son muchos partidos los que se te quedan grabados en la memoria, las fases finales, torneos con equipos de otras comunidades, el primer partido, el torneo de prisiones, etc.

Pero el más importante, es en el que conocí a mi esposa, Aurora Monzón, era un Primera Nacional Femenino, en el polideportivo Antela Parada de Alcobendas. Yo arbitraba con Jose Mayo, y en la mesa de anotadores estaban Aurora, Héctor Pedroso, el hermano de Aurora, y otra compañera. Después de nuestro partido había partido de LF-2 en el que arbitraban Rafa Casco y Jose Laguna.

Víctor y Sancho en un partido.

¿Alguna anécdota divertida?

En uno de mis primeros años como árbitro tuve un partido de mini-basket en el que uno de los jugadores era mi primo pequeño. Al día siguiente vinieron a comer a mi casa y mi primo, lo primero que le dijo a mi madre: “¡Hemos perdido por culpa de tu hijo!”; yo me quedé sorprendidísimo, puesto que el partido le habían perdido por más de 30 puntos y él aunque había jugado, no había hecho nada en el partido.

¿Algún consejo a los que están empezando?

Sin duda que mantengan la ilusión por el arbitraje. Que trabajen en todos y cada uno de sus partidos, y que sean conscientes que de todo el mundo se puede aprender algo (árbitros y auxiliares), ya sea del que lleva toda la vida en esto, del compañero que es de categorías superiores, así como del que acaba de empezar. Y sobre todo que disfruten haciendo algo que nos gusta.