Si hay alguien en el comité con quien sabes a ciencia cierta que el partido va a estar controlado,  que si te da un tabardillo va a poder llevar su 24 y tu crono a la vez hasta que te vuelva el color a las mejillas, que de una mirada pone a todo el mundo firme en la cancha y que luego celebraréis una magnífica actuación con unas cañas como manda la tradición, esa es la gran Yolanda Arias.

Yolanda con Jesús y Antonio

¿Cuántos años llevas como auxiliar?
32 años… ufff.

¿Qué te llevó a hacerte oficial de mesa?

Un anuncio en el Marca. Así que nos apuntamos mi hermano y yo para saber de qué iba y ganar un dinerito.

Yolanda con Ruth Zurdo, Manolo Nogales y Rafa Polonio.

¿Qué es lo más duro de este hobby?

Los madrugones, el no sentirte valorado, los insultos, los desprecios, el desconocimiento… Pero al final vale la pena seguir, todo se supera.

¿Qué es lo mejor de ser oficial?

Ahora mismo es una parte más de mi vida, importante por el tiempo trascurrido y que te ayuda a formarte como persona.

Yolanda con Jesús y Antonio y los árbitros Jorge y Juanpe.

Después de tantos años, ¿cómo te tomas ahora los partidos?

Con mucha más tranquilidad, sin prisa pero sin pausa, aprendiendo cosas nuevas, como por ejemplo el uso de la tableta, que el primer día nos parecía un horror, y hoy me lo sigue pareciendo pero la veo menos peligrosa. El día que deje de pasármelo bien será el momento de la jubilación.

¿Algún partido que recuerdes con especial cariño?

En esto voy a plagiar a Ruth Zurdo… Cuando fuimos a Zaragoza para ver el último partido de Alberto Fraile en la LEB, el último partido de despedida de Rafa Polonio con Manuel Nogales, y por supuesto cualquiera en el que esté acompañada con algún compañero de más de veinte años…

¿Alguna anécdota divertida?

Alguna con algún árbitro que me pidió en el descanso que cuando volviera el delegado de campo le echara en su nombre… y por supuesto lo hice. Al señor no le sentó muy bien y al final el árbitro tuvo que hacer el trabajo encargado.

¿Algún consejo a los que están empezando?

Disfrutar, disfrutar y disfrutar. Eso no quiere decir que no aprendas, mejores, colabores… pero en el momento que no te diviertas, ¡déjalo!