La XXVI Edición de la Copa Princesa celebrada hace dos semanas en Lugo, contó con la participación de Carlos Merino como representación del baloncesto Madrileño. Campos empezó en las canchas hace once años (en la temporada 2006-2007), y desde entonces no ha dejado de evolucionar. En 2015 ascendió al Grupo II de la FEB, y el pasado mes de julio de 2017 se le vinculó al Grupo I. En el primer año en esta categoría ya ha pitado la Copa Princesa de Asturias con un trabajo en pista muy bueno, pero su meta sigue siendo “trabajar más duro, para seguir mejorando”. Hemos hablado con él sobre su participación en la final, y todo lo que supone formar parte de este acontecimiento. Esto es lo que nos ha contado…

¿Cómo te dieron la noticia de tu designación?

El 9 de enero, un par de días después del Campeonato de Selecciones Autonómicas en Valladolid, me llamó Xavier Amorós para darme la enhorabuena por el trabajo realizado, y comunicarme que me había designado para arbitrar la Copa Princesa. La felicidad que sentí en ese momento fue increíble. Cada vez que recibo una designación de LEB Oro, para mí es una sorpresa. Por lo tanto, no me podía creer que en mi primer año en la categoría fuese a arbitrar uno de los partidos más importantes de toda la competición.

¿Qué tiene de diferente pitar una final de la Liga LEB Oro, con el resto de las competiciones?

Es el partido donde se enfrentan los dos mejores equipos de la primera vuelta y el nivel de juego es altísimo; por eso la exigencia con el arbitraje también era muy elevada.

¿Has realizado alguna preparación especial para este partido?

El trabajo físico fue el mismo que durante toda la temporada. Lo fundamental era la preparación psicológica que llevo trabajando con una metodología de la compañera del comité de Alcalá Clara Baquero (PECINO) desde hace unos años. No presionarme, arbitrar tranquilo mentalmente para poder estar totalmente centrado en el momento (en lo que está pasando justo ahora), y eso me permite analizar las posibles situaciones futuras y anticiparte al juego.

¿Cómo vivió Lugo la gran final? ¿Cómo era el ambiente antes y durante el partido?

Si hay una palabra que describe el ambiente es ensordecedor. La forma de animar de los aficionados fue brutal antes y durante todo el partido. El volumen era tan alto en la cancha que al acabar, llegué al vestuario, y la sensación en los oídos era como si hubiese estado al lado de un altavoz. La bocina había veces que era difícil de oír, pero los compañeros oficiales de mesa y el comisario hicieron un gran trabajo para que todo saliese bien.

La final parecía decantada para Breogán (22 puntos arriba) en la primera parte, pero la incesante actitud de confianza de Manresa hizo mantener la tensión hasta el último minuto. ¿Cómo lo vivisteis vosotros?

El partido tuvo dos partes que fueron radicalmente opuestas. El equipo local empezó muy acertado y motivado apoyado por su público, lo que hizo que se acabaran los primeros 20 minutos con el resultado de 55-33. En el descanso hablamos de todas las posibilidades y una de ellas era que Manresa apretase, Breogán se relajara y se acercaran en el marcador; y así fue. Partido vibrante hasta el último minuto.

¿Qué sensaciones tuviste arbitrando?

En el primer periodo fue necesario intervenir sancionando las primeras faltas y violaciones. En todos los partidos estas decisiones marcan el criterio, y tuve la suerte de sancionar lo que me tocó, correctamente. Fue fundamental ya que en el arbitraje ‘a 3’ se interviene mucho menos que en el arbitraje ‘a 2’;  y con esto gané credibilidad de cara a los integrantes del juego y eso me ayudó a tener mucha confianza durante el resto del partido. Las últimas jugadas fueron muy intensas, y en esos momentos es cuando tienes que tener la cabeza más fría y no precipitarte sancionando algo intrascendente. Se tomaron las decisiones correctas, y eso hizo que el partido se decidiese por las acciones de los jugadores, con sus aciertos y sus fallos.

¿Qué ha supuesto en tu carrera deportiva haber participado en esta edición de Copa princesa?

Es el partido más importante que he arbitrado en mi vida y siempre será algo que recordaré. Supone una motivación más para seguir trabajando y progresando en esta línea.

¿Qué tal la relación con tus compañeros de pista? ¿Da cierta seguridad tener a Ángel De Lucas y a Asier Quintas en el campo?

La relación con Ángel y Asier es muy buena. Había arbitrado dos partidos de LEB Oro con ellos y ya sabíamos como trabajábamos juntos. En este partido iba de 3 y cuando me tocó sancionar varias acciones seguidas, me apoyaron y me dijeron que siguiera así, sin miedo. En un tiempo muerto en los minutos finales, cuando el partido estaba empatado, Ángel nos dio su discurso de motivación que nos hizo estar súper concentrados y enchufados en el momento clave.

¿Cuál es tu principal objetivo para esta temporada?

Con la confianza que he conseguido después del trabajo de estos meses y su recompensa, tengo que seguir esforzándome para continuar mejorando. No me puedo relajar porque esto no ha hecho más que empezar.

Efectivamente, te queda toda una carrera profesional por delante… Enhorabuena por tu trabajo, y todo nuestro apoyo para seguir consiguiendo todos los objetivos que te propongas

Muchas gracias. Os agradezco esta entrevista y el interés y apoyo que mostráis hacia nosotros. Me gustaría aprovechar para agradecer a todas las personas que me enviaron su apoyo, confianza y fuerza a través de los diferentes medios. Gracias a todos los que vieron el partido en directo que me pasaron capturas con ánimos;  y hasta gente que lo vio desde Berlín y estuvieron enviándome su fuerza. Recibí el cariño de una gran cantidad de compañeros, tanto del Comité Madrileño como del resto de Federaciones Autonómicas. Y gracias también a mi familia, que hicieron el esfuerzo de desplazarse hasta Lugo desde diferentes partes de España (Ciudad Real, Alcalá de Henares y A Coruña) para estar viendo el encuentro en directo, y apoyarme en la cancha. A todos: muchas gracias.