La segunda semana de Junio tuvo lugar el Campeonato de España Infantil Femenino y Masculino en Pontevedra. Nuestros compañeros ONTESCOS, FABIO y OLIVA estuvieron allí y han querido compartir con nosotros su experiencia. Gracias por vuestro trabajo, y enhorabuena por vuestra participación.

Marcos Fuentes León – ONTESCOS

No puedo empezar esta comunicación de otra manera, que dando las gracias a mi compañero y amigo Alejandro SALARDÓN, y a mis responsables de categoría Alejandro Aranzana y Raúl Zamorano, por hacer esto posible. En un principio yo estaba designado para ir al Campeonato de España Mini de Selecciones, pero una grave lesión a cuatro días de marchar, me lo impidió. Salardón nada más conocer el alcance de mi lesión, habló con los responsables de categoría para ofrecerse a hacer un cambio en las designaciones (él estaba designado para el Campeonato de España de Clubes Infantil Femenino), y tanto Aranzana como Raúl, se pusieron en contacto con los responsables FEB para comunicar mi lesión, y proponer el cambio de designaciones, que finalmente se llevó a cabo para el Infantil Femenino.

Los meses de lesión y recuperación previos al Campeonato han sido largos y duros, pero el trabajo ha merecido la pena, y conseguí embarcarme en este viaje recuperado de la misma al 100%. A falta de unos días  nos llegaron los partidos en los que íbamos a actuar. En mi caso, tuve 5 partidos de grupo y tuve la fortuna de pitar a grandes equipos como el Gran Canaria, el Unicaja, o el UCAM, los cuales no defraudaron y se clasificaron para los Playoff los tres, aunque no quisiera menospreciar el talento del resto de jugadoras que componían los demás equipos. Niñas guerreras, incansables, con ganas de jugar, con un talento para el baloncesto increíble, pero sobre todo, con muchas ganas de disfrutar y pasárselo bien, tanto en la pista, como fuera de ella. Ver los gritos antes de saltar a la cancha, los bailes al ganar, y la bondad que tenían entre ellas al derrotar a sus rivales, fue digno de ver y de admirar.

Comencé el Campeonato debutando con mi compañero de habitación, Alejandro Esteban, de Canarias, y fue lo mejor que me podía pasar. Hicimos buenas migas desde el momento que nos dieron la llave de la habitación. La primera tarde salimos a merendar juntos, y a partir de ahí, como si nos conociéramos desde hace tiempo. La rutina de despertarnos juntos, hacer la maleta, bajar a desayunar, prepararnos e irnos al partido, hizo que comenzáramos el mismo con esa confianza y complicidad que se necesita para que los partidos salgan bien. Al finalizar el encuentro recuerdo las primeras palabras del técnico, Javier Castillo: “enhorabuena esta es la mejor de manera de comenzar un Campeonato”. Esto nos llenó de ganas e ilusión para afrontar lo que quedaba de Campeonato, y dimos todo lo que estaba en nuestras manos por conseguir hacer un gran trabajo.

Tuve mucha suerte con los compañeros con los que pité. Gracias al trabajo y lo aprendido en pista de todos y cada uno de ellos, más la suma de lo que nos iban diciendo los técnicos (y que aprobé el examen), conseguí hacerme un hueco en 1/8 de final. El Spar Gran Canaria – Ponce Valladolid, no defraudó, y a pesar de la gran ventaja en el marcador, sin duda fue un partido intenso y de gran nivel.

Creo que el trabajo y las directrices que nos fueron dando los técnicos durante todo el Campeonato nos ayudaron, y seguramente también nos sirva en nuestro día a día y en nuestra Federación, para seguir creciendo y sumando.

Lo que más y lo que menos me ha gustado del Campeonato… Ya he hablado de cómo me sorprendió para bien la actitud de las niñas tanto dentro como fuera de la pista, y entre ellas, cómo se animaban las unas a las otras al finalizar los partidos, y cómo ellas también hacían amigas, e iban a verse jugar las unas a las otras. Me gustaría quedarme también con todos y cada uno de mis compañeros. La piña que hicimos desde el primer día fue bestial, y las bromas y las risas no nos faltaron. Me llevo un gran recuerdo de todos, pero por encima de ello, me llevo grandes personas. Por otro lado lo que menos me ha gustado del Campeonato… la menestra de verduras… esa que nos ha acompañado desde el primer día hasta el último, esa que parecía que no se acababa nunca, un día de primer plato, otro día de guarnición del segundo, al día siguiente mezclada con garbanzos… jajajaja es el único “pero” que le saco al Campeonato. Aunque si bien es cierto, la gente que trabajaba en el hotel se preocupaba y miraba por nosotros, y de vez en cuando nos sacaba una bandeja de patatas fritas, que tanto echamos de menos.

Creo que ha sido un Campeonato muy completo e igualado en cuanto al nivel de arbitraje. Todos los que fuimos partíamos de una base sólida, y eso ayudó a que los partidos y el criterio seguido durante ellos fuesen iguales o muy parecidos durante todo el torneo. Supimos dejar a un lado la ‘rivalidad’ y centrarnos en hacer ‘nuestro trabajo’, y eso fue un punto fuerte a la hora de conseguir resultados en los partidos y hacer que saliesen a pedir de boca.

El trato de todos y todas las participantes en el torneo con los árbitros fue muy bueno. Desde jugadoras, entrenadoras y entrenadores, delegadas y delegados de equipo, hasta el trato recibido por los delegados y delegadas de campo, que formaban parte de la organización, y siempre se preocupaban porque no nos faltase ni agua ni fruta en cada uno de los encuentros. Destacar también el trato recibido por los y las oficiales de mesa designados para los partidos, pues gracias a su labor y al trabajo en equipo que hicimos, los partidos salieron rodados.

Terminar diciendo que para mí ha sido un primer Campeonato fantástico, del que como ya he dicho, me llevo PERSONAS y AMIGOS, a parte de esta experiencia maravillosa y enriquecedora que espero poder repetir muchas veces porque sin duda merece la pena.

FABIO Fernández Esteban

La verdad es que ir a un Campeonato siempre supone una gran emoción (yo creo que para cualquiera), y a mí cuando me lo dijeron me pasó lo mismo (si no me recuerdo mal me llamó Rafa); iba conduciendo y estaba hablando con él sobre cómo me había sentido en el Campeonato Mini que fui en Semana Santa. Cuando terminé un poco de contarle mi historia, me dijo que posiblemente iría al Infantil Masculino. En ese momento te viene una ilusión de golpe, que te hace dejar de lado todas las malas sensaciones que has podido tener a lo largo del año. Todos sabemos que esto del arbitraje no es lo más agradecido del mundo y que hay momentos buenos y menos buenos a lo largo de una temporada;  pero a los que nos encanta esto, estas cosas nos cargan totalmente las pilas y se nos pasan todos los males.

Como en todos los campeonatos, imagino, el ambiente de baloncesto es genial. No se habla mucho más allá de lo que sucede en los partidos, las diferentes situaciones, vas a ver a compañeros, te vienen a ver a ti, vives durante una semana como en una especie de pompa de arbitraje/baloncesto. Con mis compañeros fue un gustazo compartir pista, charlas y comidas. Me llevo buenas amistades, buenos compañeros y sobre todo a gente que comparte una afición que une mucho.

El día a día era levantarse, desayunar y teníamos partidos por la mañana, uno, y por la tarde otro. Íbamos a ver a compis también entre los partidos, así que a los pobres de la organización les teníamos fritos llevándonos y trayéndonos… se portaron de 10, nos trataron como reyes. ¡Gracias!

Los partidos son una barbaridad y no paras de correr, al final son chavales que juegan muy bien, pero no tienen tanto táctico aún como puede ser ya un cadete y junior, y acababas los días con las piernas sufriendo.

Por suerte tuve la oportunidad de pitar casi todos los partidos competidos, y el partido de octavos de final, que fue un partidazo y lo disfruté, aunque no tanto como te gustaría porque al final también estas tenso y nervioso, pero fue una experiencia.  Lo peor me lo quedo para mí jajaja. Sin duda es una vivencia que me llevo para mi vida, y que estoy seguro no se me olvidará.

Borja Herranz OLIVA

Este año tuve la oportunidad de poder volver a disfrutar un Campeonato de España desde dentro. En este caso fue el Infantil Masculino que se celebró en Marín y en el cual participé desde el 10 al 14 de Junio. Antes de nada me gustaría agradecer a los Técnicos su confianza en mí, dándome la oportunidad de poder participar en esta experiencia y de la cual me llevo un buen puñado de recuerdos y buenos consejos arbitrales para seguir aplicando en las pistas.

La designación la recibí por parte de Raúl Zamorano, quien me llamó una tarde para darme la noticia de que me habían elegido para poder arbitrar uno de los campeonatos de clubes. No hay nada comparable a la motivación que se siente en ese momento y que te da un enorme empujón para encarar con confianza la recta final de la temporada. Una vez que salieron las listas de los árbitros que participábamos, vi que compartía campeonato con algunos compañeros que había conocido en el Mini y con los que conservaba una gran relación, lo cual te motiva más aún y te hace tener más ganas de que llegue el día de viajar.

Pocos días antes nos llegaron los billetes de avión y, tras varios “webmeetings” para darnos las pautas del criterio a aplicar, casi sin darme cuenta estaba ya en Barajas con los compañeros que compartíamos campeonato. Una vez allí nos repartieron las habitaciones y… ¡volví a tener a Joaquín Martínez (Murcia) como compañero, al cual quiero mandar un fuerte abrazo! (al igual que el año anterior en San Fernando), y de hecho el partido de debut del día siguiente lo hacíamos juntos.

Una vez empezaron los partidos todo sucedía muy rápido. Teníamos doblete todos los días, y entre partido y partido no creáis que había tiempo para descansar…. ¡no! Había que hacer cortes de jugadas del partido de por la mañana para poder verlas en la reunión de por la noche. Este sistema es agotador, pero muy efectivo, ya que en muy poco tiempo puedes corregir los errores previos y trabajar mejor para ver más, que al final es el objetivo de los campeonatos.

El nivel de juego es muy alto. Los chavales tenían muy buen nivel y no había partido para relajarse, por muy desnivelado que pareciera a priori. De hecho todos los partidos que arbitré en grupos fueron  bastante apretados y la intensidad del juego era alta. Me gustaría destacar el partido que tuve con Adri (compi gallego al que también quiero mandar un abrazo), que jugaban Joventut Badalona y Valencia, y que disfruté muchísimo desde el principio hasta el final.

Finalmente tras varios días de intensidad en la fase de grupos, llegaron las designaciones de octavos. Mi designación salió la última, por lo que los nervios y la incertidumbre fueron máximos. Al día siguiente tenía la ocasión de volver a arbitrar al Joventut, esta vez contra el Tormes. Este partido no fue tan igualado como los anteriores, pero me gustaría destacar las ganas con las que jugó el Tormes, que peleó hasta el final, así como la complicidad con mi compañero Paco, con quien tuve el placer de compartir este partido de octavos.

Y ya finalmente llegó el día que nos tocaba volver. La gran mayoría fuimos juntos hacia el aeropuerto y muchos coincidimos en el vuelo hasta Madrid, lo cual supuso alargar la diversión un ratito más. Dar las gracias a todos y cada uno de los participantes que hacen posible que los campeonatos salgan así de bien, así como a los compañeros y técnicos con los que hemos podido disfrutar cada uno de los días juntos.