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El rincón de los árbitros y auxiliares de baloncesto de Madrid

José Valle

José Valle, compañero del mes

Hay pocos compañeros a los que veamos tanto por la federación como a José Valle. Nos ha hecho informe a todos los que pitamos desde hace más de 10 años y nos ha apoyado a más de uno cuando el mundo del silbato nos ha dado la espalda. A José le gusta lo que hace y además se le nota que le gusta hacerlo, porque se le da bien. Por estos y mil motivos más, José es nuestro compañero del mes, y para ganarse este honor le hemos preguntado lo que muchos queremos saber.

Jesús – Siempre pedimos una breve trayectoria arbitral: cuándo empezaste, en qué categorías has arbitrado, en tu caso también qué categorías has llevado en la madrileña…

José – Pues ya son unos cuantos años…:

Hice el curso de árbitro en Septiembre del 97, arbitrando en escuela durante dos temporadas.

En Septiembre del 99 empecé en el comité de árbitros, estando un año en autonómicos, uno en primera autonómica y dos en primera nacional, estando en la segunda temporada vinculado a liga EBA.

En Septiembre de 2003 me incorporé definitivamente al grupo II de la FEB, actuando 4 temporadas en liga EBA, estando la última de ellas vinculado al grupo I. En Septiembre de 2007 me incorporé al grupo I donde permanecí durante 4 temporadas hasta que en la temporada 2011-2012 volví al grupo II donde permanezco actualmente.

En resumen esta es mi decimonovena temporada arbitrando, decimoséptima en el comité y decimotercera como árbitro FEB.

Y como formador también:

En la temporada 2003-2004, coincidiendo con mi primera temporada en grupo II, empiezo a colaborar con Chema Cardeñosa en la primera autonómica, principalmente haciendo informes a los árbitros de la categoría.

En la 2005-2006 paso a ser el responsable de la categoría junto a Rubén Estévez, para la temporada siguiente serlo con David Vázquez.

En la 2006-2007 David y yo pasamos a llevar la categoría de primera nacional durante 4 temporadas consecutivas, hasta que en la 2011-2012 damos paso a Rafa Serrano como responsable.

En las tres temporadas siguientes permanezco en el departamento técnico pero colaborando de forma especial con la primera nacional, continuando además como informador de la categoría.

Desde la temporada pasada, 2014-2015, comparto la dirección técnica del comité con Javier Utrilla.

Además de arbitrar hemos podido ver que tienes una mano exquisita jugando ¿jugabas en algún club? ¿En que categoría? ¿Por qué lo dejaste?

José – Empecé a jugar siendo alevín en el equipo infantil de mi colegio ya que no había de mi categoría. Luego como federado jugué en el infantil del Legamo, junior del Getafe Beta, junior del Leganés y sub 21 del Getafe Beta. Después de eso, el hecho de tener que ir a la universidad por las tardes obligatoriamente, hizo que lo tuviera que dejar y me centrase en el arbitraje. Durante la etapa de la universidad mataba el gusanillo jugando la liga interna de la politécnica cada temporada, hasta que acabó esa etapa y estuve varios años sin tocar un balón. En la dos o tres últimas temporadas he retomado un poco el jugar, haciéndolo en los partidos que organiza la AMAAB y un par de semanas o tres en verano con mi hermano, incluyendo un torneo 3×3 que organiza Manu en esas fechas.

José Valle con Asun Langa

José Valle con Asun Langa

¿Por qué empezaste a arbitrar? ¿Cómo fueron tus inicios?

José – Empecé a arbitrar algún partidillo en el colegio donde jugaba en Leganés, el Jorge Guillén, cuando hacía falta alguien que arbitrase pues me animaba. Siempre me llamó la atención hacerlo, así que cuando me enteré que en Leganés necesitaban árbitros me apunté para arbitrar en las ligas de base. Recuerdo que un viernes fui al polideportivo a que me dieran un reglamento, un silbato y me dijeran que empezaba al día siguiente con un partido benjamín.

Arbitré en Leganés una o dos temporadas hasta que en Septiembre del 96 hice el curso de árbitro en el Paseo del Molino. Tenía un compañero de un equipo de la liga local de Leganés donde jugaba en ese momento, Fernando (ITALIA), que arbitraba en Federación, así que le dije que me avisara cuando convocasen un curso nuevo y así lo hizo. Y hasta ahora…

¿Hay algún partido que recuerdes de manera especial?

José – Pues de entrada me vienen dos partidos a la cabeza por diferentes motivos, uno puramente arbitral, un partido de liga EBA de hace 10 años o así en Mérida, que jugaba el equipo local contra Badajoz, y el ambiente durante todo el partido fue extraordinario, lo pasé genial. Derbi local, campo abarrotado y un muy buen partido.

Y otro de forma más personal, que fue el partido que arbitré con Mar en su despedida del arbitraje, en una fase final de segunda autonómica en Pinto.

Muchos soñamos con pitar la mitad de lo que pitas tú. Humanízate un poco, ¿recuerdas algún error importante que hayas tenido? ¿Y algún aspecto que pienses que cuesta más?

José – Ya será menos… Pues error concreto ahora mismo no recuerdo ninguno especialmente grave, más allá de acciones o decisiones puntuales, pero lo que sí recuerdo son dos partidos muy malos por mi parte, uno en una fase final de la liga EBA en Guadalajara del año antes de ascender al grupo 1, que la jugaban 8 equipos a modo eliminatoria, y donde en el partido de cuartos de final que arbitré (lógicamente no arbitre más) tuve una actuación horrible.

No perder la concentración en un partido y ser capaz de ser regular y consistente los 40 minutos

Pero probablemente el peor partido que haya hecho fue en mi primera temporada en EBA, que me mandaron con Samuel a pitar a Huesca un partido del grupo C, donde no me enteré de nada, y donde al acabar el partido y estar en el vestuario lamentándome de mi actuación, tocan a la puerta, abrimos, y allí estaba Víctor Mas, que había venido a vernos… Jejeje. Imagínate mi cara y lo que pasó por mi cabeza…

El aspecto que creo que me ha costado siempre más es el no perder la concentración en un partido y ser capaz de ser regular y consistente los 40 minutos.

Hace tres años bajaste de grupo 1, lo que imagino que seria muy duro para alguien que trabaja tanto. ¿Como te lo tomaste? ¿Te hubieras visto más arriba?

José – Evidentemente no es una situación agradable, si bien fui preparándome para ello durante toda la temporada porque sabía que, por la composición en aquel momento de los árbitros de Madrid del grupo 1, tenía muchas posibilidades de que así fuera. Al final, a pesar de que en mi opinión fue mi mejor temporada en la categoría, pasó lo que tenía que pasar, y lo que ya tenía asumido, así que simplemente fue una decepción para la que estaba preparado.

el arbitraje no sólo es esfuerzo o tener más o menos calidad

¿Si me hubiera visto más arriba? Mentiría si dijera que no, pero el arbitraje no sólo es esfuerzo o tener más o menos calidad, es muy importante aprovechar las oportunidades, estar en el momento adecuado en el sitio adecuado, que tu forma de arbitrar guste a quien tiene que gustar en un momento dado, etc. El llegar arriba o no depende de muchos factores, pero creo que hay uno que es fundamental, y es la confianza que muestren en ti tus técnicos a lo largo de tu carrera. Es mucho más fácil progresar y mejorar cuando sabes que tienes detrás alguien que confía en ti, y que sabes que aunque te equivoques te va a seguir respaldando.

Desde hace años mantienes esta doble vida de árbitro y formador ¿Qué tal la perspectiva desde el otro lado ayudando en la formación?

José – A día de hoy, y desde hace bastante tiempo es la parte que más me llena como árbitro, el poder ayudar a que árbitros jóvenes y con ganas puedan progresar cada temporada o que árbitros con mayor experiencia sigan encontrando motivaciones y ganas de mejorar. Es un hecho que como árbitro ya he pitado lo que tenía que pitar, he ido a muchos campeonatos, fases finales, etc y actualmente mi mayor motivación es intentar ayudar a que otros puedan llegar lo más lejos posible.

En tus funciones como responsable/formador ¿que es lo que más valoras de un árbitro? ¿Y lo que no puedes tolerar?

José – Lo que más valoro de un árbitro es su esfuerzo, tanto arbitrando como fuera de la pista, el trabajo que uno hace cada día por intentar ser mejor árbitro. Luego el que eso tenga premio o no, no depende sólo de ese trabajo, entra en juego el talento, la capacidad de evolución, etc, pero sin esa capacidad de esforzarse es difícil conseguir nada. El objetivo de cada árbitro debe de ser conseguir ser mejor al acabar la temporada, independientemente de los “premios” que pueda conseguir.

Lo que no puedo tolerar es lógicamente la falta de esfuerzo en un partido, y las peores valoraciones que haya podido hacer de un árbitro es por este motivo. Yo puedo entender que podemos tener un mal partido, pero un mal partido donde hemos trabajado todo lo posible para que saliera bien.

José Valle con Manu Bartolomé

José Valle con Manu Bartolomé

Hace poco un árbitro autonómico se me quejó en un partido de que en los ascensos prima el amiguismo por encima de la calidad o el trabajo y he visto a muchos compañeros haciendo cálculos de ascensos basándose en cosas como edad, altura…  ¿Qué opinas de esa forma de pensar?

José – Pues que es equivocada, por supuesto. No creo de ninguna manera que prime el amiguismo en el comité de árbitros de Madrid, para nada. En cuanto a lo otro, es obvio que los factores de edad y físico influyen en las posibilidades de ascenso de un árbitro, pero como influyen otros factores como el esfuerzo, la calidad, el talento, la capacidad de evolución,etc.

La edad es un factor importante, dado que para la FEB lo es, y si queremos tener árbitros con “largo recorrido” a veces tenemos que apostar, a igualdad de condiciones, por un árbitro más joven.

En cuanto al tema físico, es obvio que influye. La imagen es otro factor que un árbitro ha de tener en cuenta, puesto que ésta incide directamente en la generación de credibilidad, en esas cosas que suman antes de saltar a la cancha, y un árbitro con físico, ya trae uno de esos factores “de serie”. De ahí a decir que un árbitro asciende por altura o por planta hay un trecho.

Si pudieras cambiar una cosa de todo el funcionamiento ¿cual sería?

José – Pues desde luego el aspecto de la edad. Creo que en el arbitraje se trabaja con muchas prisas y no se deja madurar al árbitro convenientemente en cada categoría. Esto hace que puedan suceder dos cosas, hay árbitros que se adaptan rápido a las nuevas categorías y otros que no, y que terminan descendiendo porque llegaron antes de tiempo donde no debían, cuando por potencial y dándoles el tiempo necesario, podrían haber llegado mucho más arriba.

Creo que en el arbitraje se trabaja con muchas prisas y no se deja madurar al árbitro convenientemente en cada categoría.

Es muy importante la madurez personal a la hora de afrontar las dificultades de los partidos, y ésta se va ganando con el paso de los años. Hay árbitros que no han tenido el recorrido esperado y que si se hubiera ido con más pausa con ellos, habrían tenido más posibilidades de lograrlo.
Esto es algo que está diseñado así desde lo más alto, teniendo en cuenta la edad máxima a la que un árbitro puede ser internacional, la edad de los árbitros que la ACB quiere para su liga, y así aguas abajo. Para mí es un modelo muy mejorable.

Llevas diez años aguantándome a mi y a otros pocos como técnico en primera autonómica y primera nacional. ¿Es más difícil aguantar a árbitros o lidiar con entrenadores?

José – Es diferente, no me siento capaz de compararlo. Aguantar a los árbitros no es difícil, al final es algo que haces porque te gusta, aunque hay momentos en los que es más difícil, cuando has de comunicar a alguien un descenso, o le tienes que explicar a alguien por qué no ha obtenido lo que esperaba, lo que creía que merecía, etc. El caso de los entrenadores es otra cosa, normalmente no sabes lo que te vas a encontrar en cada partido y has de tomar decisiones o actitudes en función del desarrollo del partido. En ocasiones es muy sencillo y en otras hay entrenadores muy listos que saben cómo buscarte las cosquillas, en especial en categorías superiores.

Madrid necesita más gente con el compromiso que tú tienes. ¿Puedes tranquilizarnos y decirnos que te quedan muchos años con nosotros?

José – En primer lugar decir que en Madrid ahora mismo hay bastante gente comprometida con la formación y mejora arbitral. Algunas personas son todavía jóvenes y si mantienen las ganas y siguen evolucionando, tenemos formadores para rato.

En cuanto a mí, en principio no tengo pensado dejar de colaborar a corto plazo. Es verdad que hay etapas para todo, tanto formativamente como arbitralmente, pero mientras sienta que puedo seguir aportando cosas al comité de árbitros y a la evolución de los mismos, y que mi trabajo es valorado, seguiremos ahí.

¿Qué balance haces de toda la dedicación tienes con este deporte? ¿qué significa para ti el arbitraje? ¿Qué es lo que te motiva a seguir?

José – El balance no puede ser más positivo. En primer lugar, he crecido y me he formado personalmente alrededor del baloncesto, primero como jugador y luego como árbitro y formador. Por otro lado, y más importante, este deporte y en concreto el arbitraje, me ha dado a la persona con la que comparto mi vida, por lo que siempre estaré en deuda con él.
Para mi el arbitraje es una forma de vida, llevo 19 años metido en este mundo, por lo que he crecido y madurado dentro de él. Es difícil para mí ahora mismo pensar en un día a día sin arbitraje.

¿Qué me motiva a seguir? Sigo arbitrando porque me gusta, porque todavía tengo ganas de que salgan las designaciones y ver qué partido pito y con quién, de ver cómo van los equipos implicados, etc. Y mientras eso no cambie y mi vida personal me lo permita, seguiré´arbitrando. Desde el punto de vista de mi colaboración como formador, pues como decía antes, seguiré mientras sienta que mi trabajo es valorado, tanto desde dentro del comité de árbitros como por los propios árbitros. En el momento que esto no sea así o que sienta que mi aportación a los árbitros es insuficiente, pues será el momento de dejarlo.

Siempre pedimos que nos cuenten alguna anécdota divertida o peculiar de algún partido, y seguro que tú también tienes alguna que contar.

José – Pues en un partido de segunda nacional femenina en mi primer o segundo año en el comité, en el colegio San José del Parque, no me di cuenta de que no llevaba el silbato puesto a la hora de sancionar una falta técnica a una jugadora, con lo que el soplido sin silbato haciendo el gesto de la falta técnica delante de la jugadora fue cómico, sobre todo para la chica afectada y las que la rodeaban. Lógicamente, después de las risas, me puse el silbato en la boca y pité la técnica “de nuevo”…

Mil gracias por tu tiempo.

José – Gracias a vosotros.

 

 

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1 Comentario

  1. LANGA

    Un auténtico Crack!!
    Gracias por todo lo que nos aportas a los que estamos a tu lado!

Comentarios cerrados.

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